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El Virus de la Leucemia Felina (FeLV) es un
oncornavirus de tipo C perteneciente a la familia retrovitirae. El
animal hospedador es el Gato, tanto doméstico como salvaje. La infección
puede ser transmitida verticalmente de una gata a sus gatitos in útero
o por medio de la leche, o bien horizontalmente de un gato a otro. La
saliva de los gatos infectados con el FeLV contiene grandes cantidades
de virus; en las demás secreciones y excreciones, también se encuentra
el virus, pero en diferentes proporciones. La infección se suele
adquirir por vía oral, sin embargo, las heridas por mordedura pueden
inocular directamente el virus existente en la saliva.
Después de la exposición oral, el FeLV se replica en el tejido
linfoidelocal de la orofaringe, de aquí el virus pasa a los glangios
linfáticos distantes y a la médula ósea, lugares en el que después
se replica.
Tras la infección, los gatos afectados pueden permanecer asintomáticos
durante meses o años. Los trastorno producidos por el virus, pueden ser
neoplásicos (Linfosarcoma, leucemia verdadera) o no neoplásicos
(trastornos hematológicos, neurlógicos, e inmunosupresión).
La inmunosupresión predispone a los gatos afectados a infecciones
secundarias de carácter crónico y de origen vírico. Bacteriano, fúngico
y parasitario.
El diagnóstico se realiza mediante la identificación del antígeno del
FeLV en el suero,en las lágrimas o en la saliva. En la actualidad no
hay tratamiento específico alguno, la terapia siempre va dirigida a
tratar los síntomas y las infecciones secundarias. El pronóstico de
los gatos infectados depende del estado de su sistema inmuno y de las
condiciones de manejo.
El control del FeLV en poblaciones de gatos cerradas se consige mejor
mediante métodos de prueba y los animales son eliminados. Se repite
este método hasta que todos los gatos que quedan dan resultado negativo
en dos pruebas consecutivas realizadas con un intervalo de tres meses.
Antes de permitir de nueva adquisición se mezclen con el resto de la
población deben ser aislados y deben dar resultado negativo en dos
pruebas del FeLV consecutivas, realizadas con un intervalo de tres
meses. Los gatos vagabundos y los gatos de las viviendas infectadas con
el FeLV se encuentran en el máximo riesgo de exposición, por lo que se
deben vacunar siempre.
Hasta el momento se ha producido 5 vacunas comerciales del virus de
FeLV, ninguna de ellas, proporciona una protección total frente a la
infección, aunque si consideramos la vacunación un arma importante
contra la enfermedad en algunos gatos. Existe cierta polémica con
respecto a la posible transmisión del FeLV a las personas. Hasta el
momento no existe confirmación serológica ni epidemiológica de que
pueda infectar a las personas o que esté relacionado con algún proceso
patológico humano. NO obstante es aconsejable que los individuos
inmunoincompetentes (niños menores de 3 años de edad) o las personas
de estado de inmunosupresión (mujeres gestantes, personas con cáncer
inmunosupresor o que están sometidas a quimioterapia) limiten su
exposición con gatos infectados con el FeLV. 6
Lucía Gómez Arcos
Centro Médico Veterinario.
C/ Delicias, 35.
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